El peluquero de mi barrio me conoce desde que yo era un
crío, me corta el pelo desde entonces. Estoy tan habituado a acudir a esa
peluquería que incluso yo, tan acostumbrado a buscar valor en las apuestas, continúo
dejando que este señor me corte el pelo una vez cada trimestre pese a que tengo
claro que sus precios están bastante por encima de la media.
El caso es que hace unos meses me pasé por la peluquería y
la conversación derivó al tema del juego. Me preguntó lo que pensaba de la
lotería y similares.
Yo le expliqué: casi todo juego es perdedor, pero la lotería, euromillón,
primitiva...eso es un auténtico timo.